COMITÉS COMUNITARIOS, LA MEJOR ARMA CONTRA LA COVID-19 EN LAMBAYEQUE
La pandemia por la COVID-19, ha puesto en evidencia muchas deficiencias en los sistemas sanitarios a nivel mundial, el Perú, no es la excepción. Desde que inició el estado de emergencia a nivel nacional, se han propuesto y ejecutado muchas estrategias para reducir el impacto negativo de la pandemia en diferentes aspectos de la sociedad peruana. En ese trajinar de ensayo y error, se puso en marcha la articulación multisectorial y la creación de los comités comunitarios anticovid.
El director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud, Luis Rodríguez Benavides, durante una presentación realizada a periodistas y comunicadores sociales, hizo hincapié en la relación que existe entre los primeros objetivos del plan nacional de preparación y respuesta frente a una segunda ola de contagios por la COVID-19 en el Perú, donde detalla la importancia de fortalecer la organización, coordinación y participación multisectorial en todos los niveles de gobierno, prevenir y controlar la transmisión comunitaria, intensificar la vigilancia y potenciar el nivel de conocimiento de la población y la percepción adecuada del riesgo, donde los líderes comunales y agentes comunitarios juegan un papel trascendental.
Lambayeque, es una de las regiones más afectadas por la enfermedad desde la primera ola, con un promedio de defunciones entre 8 y 11 personas por día. Los casos confirmados por algún tipo de prueba bordean los 39 mil casos. Frente a esto, las autoridades sanitarias, en coordinación con los gobiernos locales, tomaron la iniciativa antes mencionada, logrando que, hasta la fecha, ya se cuente con 1 032 líderes comunales capacitados para ejercer la función como miembros de los comités comunitarios anticovid, con la misión de hacer vigilancia activa de casos sospechosos y confirmados de la COVID-19 entre los miembros de su comunidad.
Esta importante actividad, permite socializar, de una manera personalizada, las diferentes medidas de prevención de esta enfermedad, con líderes entrenados para que, con un lenguaje popular, puedan llegar con una mayor efectividad a su población asignada. De igual modo, son los encargados de vigilar personas con sintomatología respiratoria asociada a la COVID-19, para alertar oportunamente al centro o puesto de salud más cercano y se brinde una atención médica oportuna, ya sea en el establecimiento de salud o a domicilio según sea la necesidad.
Cuando se identifican casos positivos de la enfermedad y requieren aislamiento domiciliario, los miembros del comité comunitario anticovid, se organizan a fin de programar visitas a los pacientes, para asegurar el correcto cumplimiento del aislamiento domiciliario sin poner en riesgo a los miembros de su familia dentro de casa. También, monitorean permanentemente la saturación de oxígeno ayudados por pulsioxímetros que dejan en casa o llevan uno para cada intervención. De encontrarse una saturación que disminuye frecuentemente y llega por debajo de 95 %, conducen al paciente al establecimiento de salud para la atención médica que corresponde, de esta manera, evitar cuadros críticos de la enfermedad. Hasta la fecha, en la región Lambayeque se han distribuido 11 mil 602 pulsioxímetros a los 182 establecimientos de salud del primer nivel de atención, para fortalecer esta importante actividad.
En coordinación con los gobiernos locales y el sector salud, se busca apoyar a los comités comunitarios anticovid con equipos de protección personal y capacitaciones permanentes, incidiendo en las medidas de prevención a nivel comunitario. Es importante destacar que, entre sus capacitaciones, se les entrena en habilidades comunicacionales, que buscan desarrollar una seria de estrategias que motiven hábitos y estilos de vida saludables entre la población, para el cuidado de su salud y la toma de decisiones informadas para cuando estén expuestos a algún riesgo que afecte su condición de salud a nivel personal, familiar y como miembros de una comunidad.
En esa línea, la especialista en comunicaciones del Ministerio de Salud, Estela Roeder Carbo, durante una presentación para comunicadores, centró su atención en este tipo de actividades, donde para fortalecer el conocimiento de la población con miras a un mayor impacto, se suma la comunicación a nivel comunitario, pues son ellos quienes conocen mejor sus canales y códigos de comunicación para alcanzar cambios de conducta que contribuyan al cuidado de su salud como sociedad. Cabe señalar que, es un trabajo que aún está en proceso de desarrollo, pero que poco a poco se está potenciando de la mano con la capacidad de respuesta que ofrecen los servicios de salud a lo largo de toda la región.
El trabajo a nivel de líderes comunales, por medio de comités comunitarios, representa una estrategia que requiere de un alto nivel de organización multisectorial, con un impacto directo en la población que está siendo afectada por la COVID-19. Un reto que progresivamente se está implementando en Lambayeque para hacer frente a esta enfermedad, que diariamente sigue cobrando vidas sin discriminar edades ni condiciones sociales.



