31 DE MAYO, DÍA DE REFLEXIÓN

Los últimos sismos ocurridos a nivel mundial nos recuerdan lo indefensos que estamos frente a la naturaleza. Días atrás un fuerte sismo dejó en China 60 mil muertos. Nuestro país, celebra este 31 de mayo el Día de la Reflexión de los Desastres Naturales, en recuerdo de aquel fatídico 31 de mayo que nos dejó una huella imborrable en la memoria colectiva. 80 mil compatriotas murieron a consecuencia de un terremoto y aluvión.
A raíz de este hecho, se creó el Sistema de Defensa Civil encargado de tomar medidas antes, durante y después de la emergencia. Este lunes 2 de junio, a las 10 am., las instituciones educativas del país y nuestra región participación en un simulacro de sismo, por lo que todos deben realizar el ejercicio con gran responsabilidad. Los desastres naturales no avisan, ocurren de un momento a otro y debemos estar preparados para afrontarlos.

PARA NO OLVIDAR

El terremoto acaecido en la región Ancash el domingo, 31 de mayo de 1970, a las 15:23, es uno de los peores sismos que hayan azotado al Perú, no solo por la magnitud si no por la cantidad de pérdidas humanas de dicha región y varias provincias de Huánuco,norte de Lima y La Libertad, dañando una extensa área de aprox. 1.000 km de longitud y 250 km de ancho de la costa y sierra peruana.
Su epicentro se halló frente a las costas de las ciudades de Casma y Chimbote, en el Océano Pacífico. Su magnitud fue de 7,8 grados en la escala de Richter y alcanzó una intensidad de hasta X y XI grados en la escala de Mercalli entre Chimbote y Casma. Produjo además un violento alud en las ciudades de Yungay y Ranrahirca.
Las muertes se calcularon en 47.194 y hubo cerca de 19.600 desaparecidos, algunas fuentes elevan las víctimas hasta en 80.000 y otras aún más. Los heridos se contabilizaron en 143.331, si bien en lugares como Recuay, Aija, Casma, Huarmey, Carhuaz y Chimbote la destrucción de edificios osciló entre 80% y 90%. Se calculó el número de afectados en 3.000.000.
La Carretera Panamericana sufrió graves grietas entre Trujillo y Huarmey, lo que dificultó aún más la entrega de ayuda. La central hidroeléctrica del Cañón del Pato quedó también afectada por el embate del río Santa y la línea férrea que comunicaba Chimbote con el valle del Santa y quedó inutilizable en un 60% de su recorrido.

31 DE MAYO, DÍA DE REFLEXIÓN

Los últimos sismos ocurridos a nivel mundial nos recuerdan lo indefensos que estamos frente a la naturaleza. Días atrás un fuerte sismo dejó en China 60 mil muertos. Nuestro país, celebra este 31 de mayo el Día de la Reflexión de los Desastres Naturales, en recuerdo de aquel fatídico 31 de mayo que nos dejó una huella imborrable en la memoria colectiva. 80 mil compatriotas murieron a consecuencia de un terremoto y aluvión.
A raíz de este hecho, se creó el Sistema de Defensa Civil encargado de tomar medidas antes, durante y después de la emergencia. Este lunes 2 de junio, a las 10 am., las instituciones educativas del país y nuestra región participación en un simulacro de sismo, por lo que todos deben realizar el ejercicio con gran responsabilidad. Los desastres naturales no avisan, ocurren de un momento a otro y debemos estar preparados para afrontarlos.

PARA NO OLVIDAR

El terremoto acaecido en la región Ancash el domingo, 31 de mayo de 1970, a las 15:23, es uno de los peores sismos que hayan azotado al Perú, no solo por la magnitud si no por la cantidad de pérdidas humanas de dicha región y varias provincias de Huánuco,norte de Lima y La Libertad, dañando una extensa área de aprox. 1.000 km de longitud y 250 km de ancho de la costa y sierra peruana.
Su epicentro se halló frente a las costas de las ciudades de Casma y Chimbote, en el Océano Pacífico. Su magnitud fue de 7,8 grados en la escala de Richter y alcanzó una intensidad de hasta X y XI grados en la escala de Mercalli entre Chimbote y Casma. Produjo además un violento alud en las ciudades de Yungay y Ranrahirca.
Las muertes se calcularon en 47.194 y hubo cerca de 19.600 desaparecidos, algunas fuentes elevan las víctimas hasta en 80.000 y otras aún más. Los heridos se contabilizaron en 143.331, si bien en lugares como Recuay, Aija, Casma, Huarmey, Carhuaz y Chimbote la destrucción de edificios osciló entre 80% y 90%. Se calculó el número de afectados en 3.000.000.
La Carretera Panamericana sufrió graves grietas entre Trujillo y Huarmey, lo que dificultó aún más la entrega de ayuda. La central hidroeléctrica del Cañón del Pato quedó también afectada por el embate del río Santa y la línea férrea que comunicaba Chimbote con el valle del Santa y quedó inutilizable en un 60% de su recorrido.