LA ACUICULTURA CRECE COMO ACTIVIDAD PRODUCTIVA

Por: Blgo. Luis Alberto Díaz Musayón

La acuicultura según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) es una actividad dirigida a producir y engordar organismos acuáticos en su medio.

Esta actividad tiene gran importancia mundial y muchos países le han dedicado extraordinaria atención, pues viene convirtiéndose en una de las principales fuentes de proteína para el consumo humano, generador de recursos económicos, fuentes de trabajo, divisas por exportación, así como también por fomentar actividades colaterales, entre las que figuran favorecer la ampliación de la frontera acuícola a través del reuso del agua, favorecer la diversificación de la industria metálica, construcción de jaulas flotantes para ser utilizadas en cultivos de peces y otras industrias conexas como son las fábricas de hilos, cabos y mallas de pesca; las de procesamiento de especies hidrobiológicas frescas y de ahumado y conservas.

Por su importancia en el suministro de alimentos e ingresos, la acuicultura está posicionada entre uno de los principales contribuyentes a la seguridad alimentaria; pues después del arroz, los productos forestales, la leche y el trigo, los peces son el quinto producto más importante y el mayor recurso de proteína animal disponible para los humanos.

En la actualidad, la actividad acuícola se centra en satisfacer las demandas alimentarias de los consumidores. No obstante, cada vez más se piensa en otras posibilidades que podrían aumentar en los próximos años. Productos para la elaboración de complementos vitamínicos, para combatir enfermedades como el cáncer, para la producción de cosméticos, para la elaboración de biocombustibles de segunda generación (como las microalgas) o para la recuperación de espacios naturales degradados.

La acuicultura mundial se ha incrementado considerablemente en los últimos 50 años. Desde una producción menor al millón de toneladas a comienzos de la década de los sesenta, al 2014, donde se registró una producción de 73,8 millones de toneladas con un valor de 160 200 millones de USD, sin incluir las plantas acuáticas (algas). Esto significa que la acuicultura sigue creciendo a un ritmo mayor que otros sectores de productos de origen animal. Mientras la producción de la pesca de captura (extracción) se estabilizó a mediados de la década de 1980 en aproximadamente 90 millones de toneladas, el sector acuícola ha mantenido una tasa de crecimiento promedio anual del 8,4 % en todo el mundo (excluyendo a China, con un 10,5 %). Asimismo, la tasa promedio de crecimiento anual de la producción acuícola mundial en el último decenio (2005 ? 2014) fue del 5,8 % en volumen y del 10,4% en valor.
Cabe mencionar, que el 89 % de la producción de la acuicultura tiene lugar en países asiáticos, particularmente en China. En 2014, China produjo 45.5 millones de toneladas, es decir 61.6% de la producción pesquera mundial procedente de la acuicultura. Otros productores importantes fueron la India (6.6%), Indonesia (5.8%), Viet Nam (4.6%), Bangladesh (2.7%) y Noruega (1.8%).

Si bien la acuicultura proporcionó solo el 7% de pescado para consumo humano en 1974, este porcentaje aumentó al 26% en 1994 y al 39 % en 2004. Incrementándose al 50% como promedio del periodo 2013-2015, se proyecta que para el año 2025 se alcance o supere el 57% de su contribución, teniéndose en cuenta que la pesca extractiva se encuentra estabilizada y no tendría la capacidad de expandirse.

Por otro lado, en América Latina y El Caribe la producción acuícola viene teniendo una gran importancia con un crecimiento a una tasa anual de 8%, siendo que de 0.87 millones de toneladas registradas en el año 2000, se ha alcanzado 2.8 millones de toneladas en 2014 según información de la FAO.

En el año 2014, el país que tiene una mayor producción acuícola en la región de América Latina y El Caribe, es Chile con poco más de 1 millón 227 mil toneladas, seguido por Brasil con 562 mil toneladas y en el quinto lugar se encuentra el Perú con poco más de 115 mil toneladas (unas 86 mil toneladas para el año 2015), a pesar de tener ventajas comparativas para una mayor expansión de la actividad acuícola (disponibilidad de recursos hídricos, microclimas apropiados, diversidad de especies potenciales con perspectivas de mercados nacional e internacional, etc.). En el Perú, la acuicultura se encuentra sustentada principalmente en la producción de concha de abanico, trucha arco iris, langostino, tilapia y algunos peces amazónicos como gamitana, paco, paiche, además de algunos híbridos derivados de ellos como son la pacotana y el gamipaco.

Teniendo en cuenta su comportamiento dinámico en los últimos 50 años y la estabilización de la pesca de captura, es probable que el crecimiento futuro del sector pesquero a nivel global derive principalmente de la acuicultura.

LA ACUICULTURA CRECE COMO ACTIVIDAD PRODUCTIVA

Por: Blgo. Luis Alberto Díaz Musayón

La acuicultura según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) es una actividad dirigida a producir y engordar organismos acuáticos en su medio.

Esta actividad tiene gran importancia mundial y muchos países le han dedicado extraordinaria atención, pues viene convirtiéndose en una de las principales fuentes de proteína para el consumo humano, generador de recursos económicos, fuentes de trabajo, divisas por exportación, así como también por fomentar actividades colaterales, entre las que figuran favorecer la ampliación de la frontera acuícola a través del reuso del agua, favorecer la diversificación de la industria metálica, construcción de jaulas flotantes para ser utilizadas en cultivos de peces y otras industrias conexas como son las fábricas de hilos, cabos y mallas de pesca; las de procesamiento de especies hidrobiológicas frescas y de ahumado y conservas.

Por su importancia en el suministro de alimentos e ingresos, la acuicultura está posicionada entre uno de los principales contribuyentes a la seguridad alimentaria; pues después del arroz, los productos forestales, la leche y el trigo, los peces son el quinto producto más importante y el mayor recurso de proteína animal disponible para los humanos.

En la actualidad, la actividad acuícola se centra en satisfacer las demandas alimentarias de los consumidores. No obstante, cada vez más se piensa en otras posibilidades que podrían aumentar en los próximos años. Productos para la elaboración de complementos vitamínicos, para combatir enfermedades como el cáncer, para la producción de cosméticos, para la elaboración de biocombustibles de segunda generación (como las microalgas) o para la recuperación de espacios naturales degradados.

La acuicultura mundial se ha incrementado considerablemente en los últimos 50 años. Desde una producción menor al millón de toneladas a comienzos de la década de los sesenta, al 2014, donde se registró una producción de 73,8 millones de toneladas con un valor de 160 200 millones de USD, sin incluir las plantas acuáticas (algas). Esto significa que la acuicultura sigue creciendo a un ritmo mayor que otros sectores de productos de origen animal. Mientras la producción de la pesca de captura (extracción) se estabilizó a mediados de la década de 1980 en aproximadamente 90 millones de toneladas, el sector acuícola ha mantenido una tasa de crecimiento promedio anual del 8,4 % en todo el mundo (excluyendo a China, con un 10,5 %). Asimismo, la tasa promedio de crecimiento anual de la producción acuícola mundial en el último decenio (2005 ? 2014) fue del 5,8 % en volumen y del 10,4% en valor.
Cabe mencionar, que el 89 % de la producción de la acuicultura tiene lugar en países asiáticos, particularmente en China. En 2014, China produjo 45.5 millones de toneladas, es decir 61.6% de la producción pesquera mundial procedente de la acuicultura. Otros productores importantes fueron la India (6.6%), Indonesia (5.8%), Viet Nam (4.6%), Bangladesh (2.7%) y Noruega (1.8%).

Si bien la acuicultura proporcionó solo el 7% de pescado para consumo humano en 1974, este porcentaje aumentó al 26% en 1994 y al 39 % en 2004. Incrementándose al 50% como promedio del periodo 2013-2015, se proyecta que para el año 2025 se alcance o supere el 57% de su contribución, teniéndose en cuenta que la pesca extractiva se encuentra estabilizada y no tendría la capacidad de expandirse.

Por otro lado, en América Latina y El Caribe la producción acuícola viene teniendo una gran importancia con un crecimiento a una tasa anual de 8%, siendo que de 0.87 millones de toneladas registradas en el año 2000, se ha alcanzado 2.8 millones de toneladas en 2014 según información de la FAO.

En el año 2014, el país que tiene una mayor producción acuícola en la región de América Latina y El Caribe, es Chile con poco más de 1 millón 227 mil toneladas, seguido por Brasil con 562 mil toneladas y en el quinto lugar se encuentra el Perú con poco más de 115 mil toneladas (unas 86 mil toneladas para el año 2015), a pesar de tener ventajas comparativas para una mayor expansión de la actividad acuícola (disponibilidad de recursos hídricos, microclimas apropiados, diversidad de especies potenciales con perspectivas de mercados nacional e internacional, etc.). En el Perú, la acuicultura se encuentra sustentada principalmente en la producción de concha de abanico, trucha arco iris, langostino, tilapia y algunos peces amazónicos como gamitana, paco, paiche, además de algunos híbridos derivados de ellos como son la pacotana y el gamipaco.

Teniendo en cuenta su comportamiento dinámico en los últimos 50 años y la estabilización de la pesca de captura, es probable que el crecimiento futuro del sector pesquero a nivel global derive principalmente de la acuicultura.