DESCUBREN EN LAMBAYEQUE EL ÁRBOL DE LA QUINA
Caminar e internarse en los bosques del distrito andino de Kañaris en Lambayeque es una experiencia inolvidable. Es una oportunidad que la naturaleza le da al hombre para deleitarse con la perfecta creación, con el esplendor de un hábitat de gran biodiversidad.
Mas fascinante es descubrir que en la espesa vegetación forestal a más de 2 mil msnm, entre ficus, helechos, hongos y arbustos, existen ejemplares del Árbol de la Quina, Cinchona Sp, una especie que representa la riqueza vegetal en el Escudo del Perú y que está en peligro de extinguirse.
Considerado un Patrimonio Nacional, símbolo de la abundancia vegetal, legado de los habitantes del Antiguo Perú y de gran valor medicinal en la lucha contra la malaria, el Árbol de la Quina se constituye en otras de las riquezas naturales de Lambayeque.
Este árbol de corteza rica en alcaloides y de tallo tentador para los taladores por su firme madera, se encuentra en los bosques de los centros poblados de Chilasque, Pandachí y El Hualte de la zona altoandina de Kañaris. Aunque existen pocos ejemplares el hallazgo representa el inicio de una ardua tarea para la conservación de este género nativo de nuestro país.
Tras conocer por la historia y relatos de los lugareños, un grupo de profesionales de las universidades nacionales de Trujillo, Federico Villareal y San Marcos de Lima, así como del Jardín Botánico de la Municipalidad de Trujillo, viajaron del 15 al 18 de mayo hasta Kañaris en búsqueda de este maravilloso árbol.
Agrupados en la expedición Científica Por la Ruta del Árbol de la Quina, los expertos comprobaron con emoción su existencia en las alturas de Lambayeque, lo cual dará continuidad a un esfuerzo que nació hace 4 años para su rescate y conservación.
La expedición estuvo conformada por el agrónomo Julio Gutierrez Zambrano, los biólogos Carlos Nomberto Rodríguez y Julio Arellano Barragán, y el tecnólogo Roque Rodriguez Barrutia.
Acompañó a este grupo de entusiastas profesionales, el representante de la Gerencia de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente del Gobierno Regional, Ing. Forestal Francisco Ríos Ahuanari.
Es dicha entidad pública regional la que asumió el compromiso de respaldar la tarea de los profesionales en el cuidado del Árbol de la Quina.
Vamos a presentar ante el Consejo Regional una propuesta de ordenanza regional para declarar los bosques de Kañaris como áreas de interés regional para la protección y conservación de la especie forestal medicinal que salvó muchas vidas en el tratamiento de la malaria o paludismo, indicó Ríos Aguanari.
Un programa de capacitación dirigido a los habitantes también es otra propuesta que el Gobierno Regional implementará para la defensa, custodia y preservación de la Quina.
Por su parte, Julio Gutierrez Zambrano mencionó que además de identificar las áreas que guardan celosamente esta planta, el objetivo del viaje fue recoger algunas semillas para sembrarlas en el resto del país.
Aunque los ejemplares hallados eran tiernos se recogieron muestras de su corteza y hojas para el estudio científico que permita determinar las características climáticas necesarias para su crecimiento en otros territorios, así como para proseguir los estudios y lograr su reproducción in vitro.
La idea es rescatar el árbol de la quina, que es el símbolo que se encuentra en el escudo nacional, y perennizar en la memoria colectiva de los peruanos el valor histórico y medicinal de esta importante planta que ha salvado y salva a millones de vidas humanas en nuestro planeta, precisó el ingeniero agrónomo.
Agregó que al igual que en Kañaris hay otros lugares que poseen este patrimonio natural. Huamantanga en San Ignacio y La Cascarilla en Jaén son dos ejemplos de su sobrevivencia.
Recorremos el país buscando más árboles de la quina. La Cascarilla es un poblado menor ubicado a dos horas de Jaén. En ese lugar todavía se puede encontrar el germoplasma de la quina, y es probable que se pueda recuperar el milagroso árbol, destacó.
Los integrantes de la expedición científica Por la Ruta del Árbol de la Quina sembraron dos ejemplares, una en Machu Picchu, y otra en el patio de la sede central de la Universidad Nacional de Trujillo. El propósito es sembrar plantones en las plazas de todos los departamentos del Perú como símbolo de nuestro patrimonio nacional.
El árbol de la quina contiene la quinina, que es una de las sustancias que puede eliminar el paludismo o la malaria. La preocupación radica en que si el descuido nacional sigue en curso, en breve el árbol de la quina sólo estará como figura en el escudo oficial del Perú. Este vegetal, que durante la colonia fue calificado como milagroso, está sufriendo los embates de la deforestación. Ante un nuevo boom de la quina, habría una sobre explotación de los pocos árboles que quedan.
*Más Datos
Los árboles de la quina son oriundos del Perú, muy esbeltos y bellamente coposos, que alcanzan de 15 a 30m. de alto, según la variedad. De hojas ovaladas, lisas en el haz y algo vellosas en el envés, flores en racimo terminal, blancas, amarillentas o generalmente rojas, algo olorosas y fruto seco capsular con muchas semillas de forma elipsoidal.
Su nombre científico es un homenaje a la Condesa de Chinchón, esposa del Virrey del Perú. En 1629 ella fué curada de sus fiebres con el polvillo proveniente de su corteza, remedio ampliamente usado desde la época incaica.
Tiene un reconocido valor medicinal, siendo sus principales principios activos la quinina, chinchonina, chinchonidina y quinidina.
Su corteza es muy usada como febrífugo, constituyéndose en factor determinante en la lucha contra la malaria o paludismo, y en general las fiebres intermitentes. También se usa contra la anemia, debilidad general y inapetencia. Esta indicado también contra la clorosis.
Tiene propiedades febrífugas, tónicas y digestivas y se usa en casos de mala digestión, inapetencia, males hepáticos y como reconstituyente.
(DIVISIÓN DE IMAGEN INSTITUCIONAL)



